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Encuentra Tiempo Para La Familia

Escrito Por: Katherine Giraldo


La Familia es sin duda una de las bases fundamentales en la vida de toda persona.

A veces, simplemente queremos pasar por alto la importancia de nuestra familia y se nos hace difícil sacar tiempo para compartir con ella, debido a las miles de responsabilidades que adquirimos a medida que vamos creciendo.

Hoy quisiera mostrarte una agradable historia, donde por medio de un personaje ficticio, recrearemos un poco la imagen del hombre común en estos tiempos, y terminaremos mostrando un gran alternativa para empezar a designar tiempo para la familia 😉

La Vida De Tomás

Cuando la partera coloca a su hija en sus brazos por primera vez, Tomás fue abrumado por la emoción.

A través de las lágrimas de alegría, miró a su niña y se hizo una promesa en silencio a sí mismo: Haría todo lo posible para mantener bien a su Familia.

Como resultado de su promesa, Tomás comenzó a trabajar más duro que nunca.

Se ofreció como voluntario para todos los trabajos extra-laborales, y empezó a trabajar muchas horas más en su oficina…Quería tener una buena impresión ante su jefe.

Después de 6 meses de duro trabajo, su iniciativa dio sus frutos y recibió un ascenso a asistente del gerente. Esto significó un aumento de sueldo, y una gran cantidad de responsabilidad adicional.

Como preparación a su nuevo cargo, Tomás fue invitado a asistir a un seminario de dos días.

En el segundo día del seminario, Tomás asistió a una conferencia pronunciada por un consultor del Instituto Franklin Covey. Y algo que no estaba previsto, es que esta presentación de una hora fuera a cambiar su vida.

Después de un breve preámbulo, el presentador pidió un voluntario de la audiencia. Tomás levantó la mano y pasó al escenario.

En una mesa en el centro del escenario, el presentador había colocado un tazón grande de vidrio. Junto a él, tres rocas grandes y un cuenco de madera que contenía un montón de piedras pequeñas.

El presentador informó a la audiencia que el recipiente de vidrio representan la vida de Tomás.

Luego, le puso a nombrar las tres cosas más importantes de su vida… Tomás se detuvo un momento y luego respondió: «Mi familia, mi salud y mi trabajo.»

«Espectacular», respondió el presentador mientras lo escribía en un pedazo de papel, y lo pegaba sobre las rocas de gran tamaño.

 

A continuación, el presentador levantó el cuenco de madera que contiene las piedras pequeñas y las echó en la taza.

Explicó que estas piedras pequeñas representan las muchas tareas triviales que muy a menudo colman nuestros días de quehaceres.

El presentador le indicó a Tomás que ahora debería meter en ese mismo recipiente las piedras grandes.

Thomas colocó la primera piedra en la taza, pero luego se dio cuenta que era físicamente imposible añadir el resto de las rocas en el recipiente.

«No es posible», dijo Tomás después de intentar durante cinco minutos.

El presentador luego levantó un segundo tazón vacío sobre la mesa y dijo: «OK, vamos a intentarlo de manera diferente»

Tomás recibió entonces la instrucción de introducir en este las piedras grandes, lo cual hizo con facilidad.

«Listo Tomás. Ahora quiero que viertas las rocas pequeñas del primer tazón a este nuevo tazón».

Tomás tomó entonces el primer tazón, que estaba lleno hasta la mitad con piedras pequeñas y cuidadosamente comenzó a voltearlo en el segundo recipiente, que ahora contiene sus grandes rocas.

Con un ruido fuerte, las piedras pequeñas fluían alrededor de las rocas grandes y llenaban cada rincón y grieta.

Para su sorpresa, de esta manera sí fue capaz de verter todas las piedras pequeñas en el segundo recipiente.

El presentador se volvió hacia el público y dijo: «La lección que deben llevar a casa de este experimento es que, para poner en sus vidas todas las ocupaciones que tendrán como gerente y cumplir de manera satisfactoria, ustedes tendrá que poner sus piedras grandes en primer lugar. Todo lo demás se organizará sin problema».

Tomás hizo una pausa por un momento, y de repente sintió que esta lección caía sobre su vida como un balde de agua fría.

Durante los últimos seis meses, había estado centrado tan sólo en su carrera, con el fin de «proporcionar» a su familia bienestar. Sin embargo, al hacerlo, había pasado muy poco tiempo con su esposa y su pequeña hija, que era la única familia que tenía.

Esa noche, mientras conducía a casa, luchaba con sus pensamientos contradictorios. Él todavía quería dedicarse y trabajar fuerte en su carrera con el fin de satisfacer las necesidades económicas de su familia, pero ahora también quería asegurarse de poner sus piedras grandes en primer lugar.

Pero bueno, lo mejor de esto es que en el momento en que detuvo el auto frente a su casa, Tomás ya tenía un plan.

Esto Fue Lo Que Hizo

Tomás discutió el seminario con su esposa y le dijo que apenas se daba cuenta de lo ocupado que estaría al ser asistente del gerente, y que anhelaba asegurarse de que tendría tiempo para su familia.

En ese momento, encontró un calendario de pared y con su esposa, empezó a recorrer por los doce meses siguientes, y bloqueó un fin de semana al mes como «Tiempo para la Familia«.

Su objetivo  era tomar siempre el primer fin de semana del mes, pero a veces tuvo que reprogramar su plan alrededor de ocasiones especiales como cumpleaños y bodas de la familia.

Después de marcar su «Tiempo para la Familia» en el calendario de pared, copió junto a su esposa las fechas en los calendarios de sus teléfonos móviles, para así poderlos recordar en cualquier lugar.

Esta simple programación mensual, tomó menos de 20 minutos para ser concretada, y al mismo tiempo tuvo un enorme impacto en la vida de Tomás.

Hubo momentos en los que tenía que programar reuniones laborales en un día absolutamente inesperado, para no afectar sus planes familiares, lo cual simplemente le llenaba de alegría.

De la misma manera que las pequeñas piedras habían fluido en torno a las grandes rocas en el experimento del tazón de vidrio, Tomás empezó a tener compromisos externos y obligaciones fluyendo alrededor de su «Tiempo para la Familia«.

Y cuando llegaba aquel fin de semana esperado, Tomás ya tenía un plan vacacional que proveyera descanso y diversión en familia, donde se pudiera dejar a un lado el trabajo para concentrarse en ser Feliz al lado de su esposa e hija.

Así, fue como en la vida de Tomás todo llegó a un perfecto equilibrio, y pudo encontrar tiempo para la familia, sin dejar de ser un excelente empleado, amigo, colega, etc.

De la misma manera, tu vida puede ser parecida a la de Tomás… A lo mejor también tengas tus días llenos de ocupaciones y responsabilidades, probablemente el único espacio que tienes en tu casa sea en la noche, para dormir por el cansancio y madrugar a trabajar de nuevo.

La recomendación para ti es a que sigas los pasos de aquel Tomás de nuestra historia, y determines en el año, ciertos días para estar junto a tu familia sin que nada más pueda presionarte o preocuparte.

De pronto no puedas sacar todo un fin de semana al mes, pero entonces puedes empezar con un solo día, o un fin de semana pero cada dos meses… Como sea que te quede más fácil 😉

Lo importante, finalmente es que aclares tus proridades, similar a como hizo Tomás en el momento en que etiquetó las 3 piedras.

Ahora bien, estoy segura que muchas personas no tendrán el pasar tiempo con la familia, para una prioridad… y esto, está perfectamente bien, siempre y cuando sea una decisión absolutamente consciente.

Sin embargo, puedo asumir con total seguridad que si estás leyendo este artículo, y has llegado hasta aquí, tu familia para ti, SÍ conforma una de esas 3 piedras 🙂

Descubre cuáles son las otras Grandes Prioridades y ajústate a ellas primero, para que todo lo demás fluya naturalmente.

Tu familia, o todo aquello relacionado con tus prioridades, estarán de lo más agradecidos, ¡Te lo garantizo! 😉

Y claro, puede que tú tengas algunas otras ideas para encontrar tiempo de familia… ¿Me lo cuentas en un comentario?