Mentalidad Sin LímitesMentalidad Sin Límites


La Importancia Del Dominio Emocional

Escrito Por: Katherine Giraldo


Piensa por un momento en los más desagradables momentos que has pasado en tu vida…

Recuerda qué fue lo que hizo, que esos momentos fueran malos para ti.

Recuerda lo que sentías mientras vivías esos momentos… A lo mejor desesperación, o miedo, o tristeza, angustia, dolor, decepción, a lo mejor ira, o tal vez  el deseo de no seguir viviendo…

¿Ya lo sabes?

Listo, perfecto. En este momento quiero disculparme contigo por hacerte recordar esos momentos horribles que has pasado y que, muy probablemente, no quieres que se repitan en tu vida… Sin embargo, esto es necesario para lo que quiero que entiendas por medio de éste artículo. Prometo que lo haré todo lo posible para que sea corto 🙂

La idea de este ejercicio, es una muy sencilla. Cuando analizas todos esos momentos malos que has vivido, es fácil darte cuenta que tus emociones estaban involucradas precisamente en cada uno de ellos.

Y claro, esas emociones que experimentabas en esos momentos, eran negativas y no positivas (como amor, o felicidad, o entusiasmo, etc).

Bien, ahora que sabemos que en esos momentos estaban encendidas nuestras emociones negativas, quiero que hagas el intento de revivir la situación desagradable en tu mente, peor que en este caso, te veas a ti como una persona que supo dominar sus emociones y que solamente pensó de manera lógica mientras transcurría la escena.

Yo pondré un ejemplo personal, y en base a él, tú puedes hacer el ejercicio con alguna situación propia que hayas vivido 😉

Versión Original: Una escena de mi vida que fue realmente muy desagradable para mí, fue cuando me enteré de que uno de mis abuelos, había fallecido hacia pocas horas.

A lo mejor sobre decir que a ese abuelito, lo quería muchísimo, y que su partida, fue un golpe duro para mí.

Bueno, cuando me enteré de su fallecimiento, mi sistema nervioso y mis emociones se pusieron supremamente sensibles, por lo cual la tristeza y la histeria se apoderó de mí. Y claro, los días siguientes a ese, fueron solamente de llanto y dolor.

Versión Con Dominio Emocional: Ahora sí, como la idea es recordar como si fueramos una persona con dominio emocional, entonces mi historia sería la siguiente…

Cuando me dí cuenta que mi abuelo había fallecido hacía pocas horas. Mi cuerpo se estremeció con la noticia y mi corazón quiso acelerarse, para lo cual cerré los ojos y tomé varios respiros profundos, diciéndome a mí misma palabras como «Kathe, cálmate y aclara tu mente, vamos a pensar objetivamente y todo va a estar bien».

Luego de unos minutos, me encontraba tranquila y pude preguntarle a la persona que me dio la noticia, qué fue lo que pasó, y dónde podía reunirme con mi familia para acompañarlos en ese momento. Entendí, luego de que me explicara, que la causa del fallecimiento fue debido a mi abuelo no cuidarse de una enfermedad que padecía, donde el licor era su peor enemigo, y del cual consumió toda la noche hasta el amanecer. Por lo cual, murió rápidamente en el hospital más cercano luego de un ataque al corazón.

De esta manera, y sabiendo esto, simplemente lamenté la inconsciencia de mi abuelo y pude reconocer que las personas en algún momento deberán partir… Y ese día, le tocó a él.

Los días seguidos a la muerte de mi abuelo, fueron de consciencia sobre el cuidado que debo tener sobre mi propia salud, y de agradecer al mundo las grandes lecciones que me había dado, y sobre todo, la fuerza de la que yo misma me armé para ayudar a mis seres queridos a superar el mal momento de forma positiva.

Listo, terminé mi historia 😛

¿Ves lo diferente que es cada historia?, ¿Ves como la versión original suena como algo trágico y horrible, mientras que la segunda versión se puede calificar como un día de grandes aprendizajes y de mucha consciencia para mi propia vida?

Simplemente, estoy segura que si las cosas hubiesen sido así como lo describo en la versión con dominio emocional, yo no recordaría el fallecimiento de mi abuelo como un mal día, sino como uno donde pude agradecer al Universo desde el fondo de mi corazón, haberme permitido el privilegio de conocerlo y de ser su nieta 🙂

Porque a cambio, lo que hice fue maldecir al mundo por haberme quitado una persona tan valiosa para mí.

Ahora, si analizas cada una de tus situaciones desagradables, y de pones en una posición de objetividad, por encima de una emocional… Te darás cuenta que fue justamente el no tener dominio emocional, lo que provocó que todos tus malos momentos, fueran justamente malos, donde a lo mejor hubiesen podido ser de grandes lecciones de vida.

Y cuando te des cuenta de eso, entenderás la verdadera importancia del dominio emocional 😉

Ah, y claro, en este momento no hay por qué lamentarse de que antes no tenías ni sabías cómo tener dominio emocional, sino que por el contrario, para lo que debe servirte éste ejercicio, es para que te comprometas contigo mismo en aprender a adquirir el dominio emocional suficiente para afrontar las situaciones que vienen a partir de hoy y hasta tu último día 😉